Concesiones para un acuerdo

M. BELTRAN - Barcelona - El conseller Ernest Maragall ha rebajado las pretensiones que se incluían en las bases de la ley de Educación de Catalunya (LEC) en aras de conseguir el más amplio consenso para que sea una ley estable y aceptada por "la mayoría de la sociedad", según comentó ayer. Si bien el texto de bases, en el que predomina la filosofía, y un articulado de ley no son del todo comparables, está claro que la conselleria ha retirado lo que más molestaba a los sindicatos y a sus socios de gobierno, en concreto a ERC.

La elaboración de la LEC ya se incluía en el pacto del Tinell, acuerdo que firmó el primer gobierno tripartito, presidido por Pasqual Maragall. Hace dos años, con la republicana Marta Cid en Educació, se firmó el pacto nacional, un acuerdo refrendado por casi una veintena de entidades, entre ellas los principales sindicatos, excepto el mayoritario Ustec-Stes.

El texto del pacto debía ser el punto de partida para la elaboración de la ley y en noviembre del pasado año el conseller socialista Ernest Maragall presentó las bases de la futura LEC.

El documento fue acogido con críticas de ERC y descalificado por todos los sindicatos, quienes anunciaron, con dos meses de antelación, una jornada de huelga, que se llevó a cabo el pasado 14 de febrero. Las objeciones sindicales se basaban en que se había roto el espíritu del pacto nacional y que las bases estaban impregnadas de ideología liberal, con lo que se tendía hacia la privatización del sistema, con un apoyo excesivo a la escuela concertada.

En el texto del anteproyecto, que surge tras reuniones con sindicatos, CiU, patronales de la concertada y otros actores de la comunidad educativa, se ha retirado el concepto de "gestión indirecta" y matizado determinadas propuestas. Los sindicatos, con modulaciones distintas, se muestran satisfechos por la retirada "de las propuestas privatizadoras" y aseguran que se han incluido algunas de sus propuestas. Lo mismo opinan algunas asociaciones de estudiantes. El anteproyecto, según el conseller, tiene el beneplácito de todos los socios de Govern, aunque ERC, a través de su portavoz en el Congreso, Joan Ridao, aseguró ayer que aún hay aspectos "mejorables".

Irene Rigau, diputada de CiU en el Parlament, y único grupo, además de los del Govern, que tenía el anteproyecto, aseguró que este es "parcial y tiene muchas carencias", pero se mostró dispuesta a negociar. El PP y Ciutadans lo recibirán hoy. Ahora sólo queda negociar.