MERCÈ BELTRAN - Barcelona - La mayoría de los estudiantes de las universidades catalanas decidió no secundar la jornada de huelga de ayer convocada por el Sindicat d´Estudiants dels PaïsosCatalans (SEPC) y la Coordinadora de Asambleas de Estudiantes (CAE) contra la adecuación de la Universidad española al espacio europeo de educación superior (EEES), también denominado proceso de Bolonia. Mientras las clases seguían en prácticamente todos los centros, varios centenares de universitarios lograron radicalizar la jornada protesta encerrándose en el edificio histórico de la Universitat de Barcelona (UB), al que accedieron después de una manifestación en la que hubo altercados con la policía.
El encierro, a la hora de cerrar esta edición, tenía carácter indefinido a no ser que se aceptaran tres peticiones de los estudiantes: la retirada de los 31 expedientes sancionadores a universitarios de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), incoados a raíz de un encierro violento en la pasada primavera; la convocatoria de un referéndum vinculante sobre la adaptación de la universidad al EEES y la realización de un debate público sobre Bolonia.
A última hora de la tarde, una delegación de los estudiantes se reunió con Blanca Palmada, comisionada de Universitats; Josep Joan Moreso, rector de la Pompeu Fabra (UPF) y presidente de la Associació Catalana d´Universitats Públiques (ACUP), y Josep Samitier, rector en funciones de la UB.
La jornada de ayer, que viene precedida de una serie de acciones de protesta en la UAB y en la UB, siempre mayoritarias y no exentas de crítica por parte de otros colectivos de alumnos, se inició con una manifestación a la que acudieron unos 4.000 alumnos, según la Guardia Urbana y 10.000 según los organizadores. Durante la marcha, que se inició en la plaza Universitat, los estudiantes intentaron desviarse por la Rambla, algo que impidieron los Mossos, lo que dio origen a forcejeos y "cargas defensivas" de la policía. Cinco Mossos, un fotógrafo y varios estudiantes resultaron heridos leves o con contusiones de diversa consideración. La policía detuvo a un joven de 20 años por desorden público y podría imputarle, según Europa Press, atentado contra la autoridad. Los manifestantes regresaron al punto de inicio de la marcha y entraron en el edificio de la UB al grito de "Contra Bolonia, ocupemos las aulas". Un centenar de ellos trató de entrar a golpes en el vicerrectorado de Política Europea y Convergencia Europea bajo el lema "Acción directa contra Bolonia". Tras estar un rato golpeando la puerta, los estudiantes, alentados por otros, decidieron celebrar una asamblea y anunciaron su decisión de seguir allí hasta que se atiendan sus peticiones.
Los universitarios de la UB y UAB son los que habitualmente participan de forma más activa en las protestas contra Bolonia. En esta ocasión, en algunas de las facultades de estas dos universidades los estudiantes que no comparten las premisas de sus compañeros han lamentado que "la minoría no cumpla su pacto" y no respete "ni la libre circulación de personas ni su decisión de seguir con las clases".
En sus reivindicaciones, los estudiantes reclaman un sistema educativo "en catalán, público, gratuito, laico y de calidad", la derogación de la "LOE, LOU, LUC y reales decretos" y "no a Bolonia, sí al diálogo".
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