La familia aporta cada vez más dinero para que la escuela pública funcione

La Fapac denuncia un recorte del 3,5% en el presupuesto ordinario de Educació

MERCÈ BELTRAN - Barcelona - El dinero que las familias aportan para mantenimiento y funcionamiento de los centros públicos es cada vez mayor. Según cálculos de la Federació d´Associacions de Pares d´Alumnes de Catalunya (Fapac), una familia invierte entre 300 y 400 euros anuales por alumno en primaria y entre 400 y 500 en secundaria, sin contar el coste de los libros de texto, comedor u horas extras de acogida. La guardería puede suponer un gasto de 150 euros mensuales.

Una encuesta realizada por la Fapac a 143 asociaciones de madres y padres (AMPA) de otros tantos centros públicos revela que el 93% de las familias aportan dinero para material escolar, cantidades que oscilan entre los 30 y los 150 euros, si bien en la mayoría de los casos (65%) el promedio está entre los 30 y los 50 euros anuales. Colonias y excursiones significan un gasto de entre 100 y 300 euros durante el curso, mientras que las estancias de verano (casals)pueden costar entre 40 y 120 euros semanales.

A estos gastos deben sumarse los del comedor, partida que este curso se ha incrementado en un 4,5%, y supone unos 90 euros al mes, y las horas de acogida. Una hora diaria supone un desembolso de unos 150 euros mensuales.

Las cuotas de las familias a las AMPA son voluntarias, pero estas devienen cada vez más necesarias para el mantenimiento ordinario de los centros. Para ello, el 59% de las AMPA efectúan aportaciones directas, que provienen del excedente que les queda después de pagar becas de comedor y ayudas para libros a las familias que lo necesitan. Las cantidades oscilan entre menos de 500 a más de 1.500 euros.

Con este dinero se reponen fotocopiadoras, se compran ordenadores, mesas y sillas para el comedor, material audiovisual, deportivo o equipamientos para los patios; material educativo, como microscopios o mapas; material para las clases de música o de psicomotricidad, entre otros. "Sin estas aportaciones muchos centros no podrían funcionar", explicó Walter García Fontes, presidente de la Fapac.

Los resultados de la encuesta de la Fapac ponen de manifiesto que entre los centros públicos también "existen diferencias de en función de la capacidad económica de las familias", lo que, a juicio del presidente de esta entidad, evidencia que "se vulnera el derecho a la educación equitativa y de calidad".

Los centros, según García Fontes, piden dinero "porque lo necesitan para su funcionamiento básico". "Sin nuestra aportación, un centro puede tardar un curso en reponer una fotocopiadora estropeada", explicó a modo ilustrativo Yolanda Españó, miembro de la junta de la Fapac.

La entidad reclama a la Administración que "aporte lo adecuado. Sabemos que estamos en un momento económico difícil, pero hay que establecer prioridades y fijar con claridad las inversiones estratégicas que no pueden resentirse de los recortes, y la educación es lo último que debe verse afectado por las restricciones".

Al respecto, la Fapac denuncia que durante el curso actual las inversiones de la conselleria han descendido un 3,5%, freno que afecta a los presupuestos ordinarios de los centros.