Las universidades públicas catalanas suman esfuerzos

Los rectores advierten del riesgo de no invertir en conocimiento

MERCÈ BELTRAN - Barcelona - El sistema universitario público catalán es uno de los más grandes del sur de Europa y, ante los retos que se avecinan, ha decidido sumar esfuerzos. Tras dos años de trabajo, ayer se presentó, en el paraninfo del edificio histórico de la Universitat de Barcelona (UB), el libro blanco de la Universitat de Catalunya, marca que a partir de ahora agrupará a las ocho universidades públicas catalanas (Barcelona, Autònoma, Politècnica, Pompeu Fabra, Girona, Lleida, Tarragona y Oberta).

El libro blanco es una reflexión sobre dónde está la universidad catalana, en la que se invita a otros agentes a aportar sus ideas y, a la vez, un documento que contiene 64 estrategias y 74 proyectos de futuro para ser uno de los mejores sistemas universitarios de Europa. Para ello no sólo es precisa la voluntad de las universidades, sino que también es necesario, y mucho, que la Administración, central y autonómica, cada una según sus competencias, apuesten claramente por la universidad y el conocimiento. De lo contrario, dicen los rectores,

"se deberá asumir que se opta por un modelo de país de perfil bajo, más preocupado por alcanzar objetivos economicistas y rentables a corto plazo".

Lejos de la retórica, el libro blanco deja claro que la universidad pública catalana necesita, además de recursos, una profunda reforma y que está dispuesta a acometerla, desde el consenso, el diálogo y la colaboración, entre las universidades, con la Administración y la sociedad.

Uno de los elementos que aparecen como determinantes cara al futuro es la suma de esfuerzos. Así, Universitat Catalana deviene una marca, similar a la de Universidad de California, bajo la que se agrupan universidades públicas y aprovechan sinergias. Entre las propuestas destacan crear una plataforma interuniversitaria de postgrados; fomentar títulos conjuntos; elaborar un código ético; potenciar el multilingüismo, y establecer más programas de cooperación que, en el futuro, podrían implicar el compartir servicios y docentes. Transparencia, evaluación y rendición de cuentas a la sociedad, son conceptos que se reiteran.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, destacó la relevancia de la iniciativa de la Associació Catalana d´Universitats Públiques (ACUP) y su sintonía con las líneas de trabajo del ministerio, mientras que el president Montilla garantizó el "apoyo exigente" del Govern a las universidades, a las que les reclamó "diálogo y flexibilidad" ante los retos de futuro, en los que no cabe, dijo, el corporativismo.