Más horas sin alumnos

La Vanguardia 11.05.08


MERCÈ BELTRAN - Barcelona - Los docentes deberían trabajar más horas en el centro escolar sin alumnos y pasar de un concepto individual de la docencia a una visión colectiva de lo que significa su trabajo. Así lo piensa un grupo de cuarenta expertos que, convocados por la Fundació Jaume Bofill, ha estado durante año y medio trabajando en torno al profesorado catalán y los cambios que deberían hacerse en aras de mejorar los resultados del sistema. Parte de las propuestas coinciden con las que se incluyen en el apartado dedicado al profesorado en el anteproyecto de la ley de Educació (LEC).

"Es posible mejorar la calidad de la educación si mejoran las condiciones en las que se desarrolla la función docente", dice Miquel Martínez, director del Institut de Ciències de l´Educació (ICE) de la Universitat de Barcelona (UB), que ha dirigido el trabajo de los expertos. Estos consideran que los cambios a los que está sometida la labor de los docentes exigen una actualización de contenidos y optimización de sus habilidades y reclaman una modificación de actitudes y valores de su función profesional.

"Son necesarias más horas de trabajo sin alumnos, tanto en red como presencial", señalan los expertos. También coinciden en que es que es preciso que el profesorado viva "con más sentido su trabajo", y para ello se propone un compromiso del centro con un proyecto educativo que vaya más allá de las paredes del propio centro. Compromiso que no debe ser a título individual del profesorado, sino que ha de ser adquirido con una visión de trabajo conjunto. Hay que "implicar al territorio con el proyecto educativo", comenta Martínez.

El trabajo de los expertos aboga por una escuela que se rige por los principios de inclusión y equidad. Estos consideran indispensable que la concertada asuma más alumnos inmigrantes y sugieren que "si alguno de los concertados no está de acuerdo en propiciar la inclusión social, automáticamente debe quedar fuera del sistema. Todos los que reciban dinero público deben garantizar la equidad".

En cuanto a la formación del profesorado, se proponen cambios tanto en la inicial como en la permanente, procesos que deben ser más exigentes y estar vinculados entre sí. En la formación inicial, la teórica y la práctica deben estar estrechamente ligadas, y para ello, se apuesta por incorporar al profesorado en ejercicio en la formación de los aspirantes.

Los expertos abogan por un cambio en el sistema de acceso a la función docente. Para ello sugieren que desaparezcan las oposiciones. "Los primeros cinco años de ejercicio servirían para evaluar la tarea del docente y acceder a la plaza de profesor. Lo que se busca es que entren los mejores", sostiene Martínez. También proponen un modelo de promoción profesional que aúne méritos personales (investigación, trabajos o participación en proyectos innovadores) y formación permanente, a través de evaluaciones individuales y de centro.

Año y medio de debate plural

Como resultado del debate, en el que han participado casi una cuarentena de especialistas en educación de todas las ideologías y ámbitos, dirigidos y coordinados por Miquel Martínez, la Fundació Bofill ha editado el libro El profesorado y el sistema educativo catalán. Propuestas para el debate,en el que se recogen las distintas aportaciones del grupo de trabajo, las ponencias y alguna acotación particular.

Miquel Martínez considera que la práctica totalidad de las propuestas que se hacen son asumibles sólo con la aplicación de la LOE, el Estatut y la futura ley de Educació de Catalunya, cuyo anteproyecto empieza ahora el proceso de debate parlamentario. "Para estos cambios, es necesaria la voluntad política de las administraciones, de los sindicatos y de las organizaciones profesionales, como también la corresponsabilidad de las administraciones". Los expertos proponen que el estatuto básico del empleado público se aplique al ámbito de la educación, sustituyendo al de la función docente.