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Pendientes del bombo |
BEATRIZ NAVARRO - Llegar a ser médico, dentista, psicólogo o periodista es cuestión de suerte en Holanda. En general, la oferta de plazas supera a la demanda y el ingreso en la universidad es libre para quienes han completado secundaria. Pero en estas carreras, las más solicitadas, sobran pretendientes. Las facultades reparten la mitad de las plazas según la nota final del bachillerato. El resto lo decide un sorteo que no deja todo al azar y aplica correcciones para dar más opciones a los mejores expedientes. Esta estricta política lleva a muchos holandeses a trasladarse a Bélgica para estudiar Medicina. En esta carrera, como en las ingenierías, el único requisito es un examen de ingreso. En el resto de facultades, el acceso es libre. |