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Selectividad, no, gracias |
LLUÍS URÍA - En Francia no existe ningún tipo de selectividad para acceder a la universidad, sacrosanto principio republicano de la igualdad obliga. No existe formalmente, se entiende, porque la verdadera selectividad - según denunciaba el ex rector de la Sorbona, Jean-Robert Pitte- se produce en el primer año, donde la mitad de los estudiantes son literalmente barridos. Algunos sectores de la derecha defienden la implantación de la selectividad, pero el rechazo es general. Para entrar en la universidad hoy no hace falta examen alguno. Basta inscribirse, citar tres centros de preferencia - dentro del distrito universitario del domicilio- y aprobar el bachillerato. Y esperar la respuesta: donde toca, toca. Otra cosa es el acceso a las grandes escuelas - ENA, Politécnica, Sciences-Po de París, las altas escuelas de comercio...-, donde estudia la verdadera elite. Para ingresar ahí hace falta primero entrar en una escuela preparatoria - dos años de curso- y, para ello, pasar una primera criba que se realiza a partir del expediente académico, una entrevista personal y un examen. Para acceder a las carreras técnicas - diploma universitario de tecnología (DUT)- puede haber asimismo pruebas selectivas, en función de cada centro. |