Los rectores desaprueban exigir catalán a los profesores

Ven la medida como un freno para la captación de talentos

La Vanguardia 21.06.08

MERCÈ BELTRAN - Barcelona - A las universidades no les entusiasma el acuerdo adoptado por el Consell Interuniversitari Català (CIC) en el que se fija la obligatoriedad del conocimiento del catalán para el personal fijo. Los rectores no se oponen a que docentes e investigadores dominen el catalán, al contrario, pero discrepan de que se fije un tiempo límite para que adquieran su dominio en caso de no tenerlo. Argumentan que ello frena la internacionalización y la captación de talentos, tanto de profesorado como de investigadores. La mayoría de las universidades no variará su política de contratación de docentes e investigadores.

Así lo pusieron de manifiesto varios rectores en el transcurso de la reunión del CIC, organismo que reúne a las universidades y a la Conselleria d´Innovació, Universitats i Empresa, celebrada el pasado día 11 en la que se aprobó por asentimiento un documento con el que se pretende desarrollar el artículo 6.4 de la ley de Universidades de Catalunya (LUC), aprobada en el 2003.

El contenido de dicho documento suaviza las intenciones de los responsables del Departament d ´ Universitats (ERC), porque otorga capacidad a los rectores para decidir quienes quedan exentos de dicho requisito, da un plazo de dos años para que el personal que aspire a una plaza en la universidad que no sepa catalán pueda adquirir los conocimientos necesarios (nivel C o similar) y permite que sean las propias universidades las que realicen las pruebas de certificación.

Un largo proceso de negociación entre las universidades y el Comissionat, que dirige Blanca Palmada, permitió llegar a un documento mínimamente consensuado, aunque el rector de la Autònoma (UAB), Lluís Ferrer, fue el único que expresó en la reunión del CIC su posición contraria, a la vez que manifestó sus dudas sobre la legalidad de dicho requisito. De hecho, la Universitat de Barcelona (UB) tiene recurrida la convocatoria de 50 plazas por esta cuestión.

Ayer, varios rectores comentaron a este diario su inquietud sobre la interpretación que se dará a esta exigencia en las esferas internacionales porque "choca de pleno" con el perfil de universidad abierta por la que se está trabajando y frena la política de internacionalización.

La exigencia del conocimiento del catalán en una estrategia internacionalización "no es la prioridad de la universidad, ni la política idónea", afirmó a este diario el rector de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), Antoni Giró. "El problema no es el catalán, sino cómo favorecemos la internacionalización de la universidad y un mayor conocimiento del inglés". Josep Joan Moreso, rector de la Pompeu Fabra (UPF), insistió en que este acuerdo "no implicará un cambio en nuestra política de profesorado". Antoni Serra Ramoneda, máximo representante de la Agencia de Qualitat Universitaria (AQU), señaló ayer que los profesores debían ser contratados en función de su talento y no del conocimiento del catalán. Fuentes universitarias conocedoras del debate de los rectores con los responsables de la conselleria apuntan que esta es "una batalla política, como lo es la tercera hora de castellano en la escuela. ERC, y sobre todo el sector de Puigcercós, necesitan demostrar que su presencia en el Govern deja huella".